Neville Goddard propuso una idea radical: para manifestar algo, asume el sentimiento de que ya lo tienes. No lo desees desde la carencia; ocúpalo desde la plenitud.
Sentir el deseo cumplido
Habitar sensorialmente la escena final —cómo se ve, qué escuchas, qué sientes en el pecho— le indica a tu mente que eso ya es tu realidad. La repetición de ese estado es lo que reorganiza tu percepción y tu conducta.
Es el mismo principio que usa la película cuántica de Vivensualización: te ves a ti mismo en el momento del logro, en presente.